domingo, 20 de octubre de 2013

La feminización de la migración, ¿liberación o reproducción genérica?



La migración ha sido estudiada -como tantas otras cosas- desde una mirada masculina, en el mejor de los casos se la ha considerado como un proceso neutro por tratarse de personas que se desplazan. Sin embargo la realidad demuestra que la migración impacta de manera diferencial en varones y mujeres.

El aumento de los flujos de mujeres emigrantes requiere que se re-dimensione el fenómeno, pero aún siguen faltando estadísticas que permitan hacer un análisis diferencial. Esta búsqueda con pocos resultados es lo que nos lleva en la entrada de hoy, a intentar aproximarnos a esta realidad para nosotras repleta de preguntas.

Como lo demuestra Martínez Pizarro (2003), a nivel regional es posible afirmar que casi la mitad de la población emigrante en América Latina son mujeres. Este dato no era "importante" hasta hace unos años, ya que se asociaba la migración de la mujer al lugar de “acompañante” del varón. 

Hasta los 80, las teorías esbozadas al respecto provenían de de los países desarrollados (Europa y EE.UU.), y se erigían sobre la creencia de un tipo de sujeto emigrante: “el hombre motivado económicamente" , lo cual dejaba a la mujer emigrante un lugar pasivo de acompañante. No es un dato menor que estos estudios se realizaban en base a una mirada neo-capitalista, con lo cual estas mujeres consideradas acompañantes quedaron silenciadas y simbolizadas como “no reproductivas económicamente”. Llegan los ´80, y se produce un giro perceptivo sobre el género y sexo, lo que produce el ingreso paulatino de un marco conceptual que le da ingreso a la mujer como sujeto de los procesos migratorios.

Como ya hemos mencionado a lo largo de las distintas entradas, el concepto género cruza a varias dimensiones: las relaciones entre varones y mujeres, el poder que enmarca esa relación, y la construcción social que delimita las creencias y comportamientos que una sociedad instala sobre lo que es ser varón o mujer. En base a esto, analizar la migración pasándola por el prisma del género, nos remite a diversas preguntas, a saber: ¿Atraviesan varones y mujeres experiencias diferentes cuando emigran? Ser varón o mujer, ¿influye en las características de la migración? ¿Representa una liberación de las ataduras el género para la mujer poder emigrar? Lxs migrantes, ¿utilizan el orden de género?.



La feminización de la migración

Los procesos migratorios modifican la vida de lxs sujetxs que participan en el movimiento. Sin embargo esos dos conceptos, migración y movilidad, tienen para la mujer un significado especial ya que históricamente la inmovilidad y la pasividad han sido los conceptos que la han definido. Consideradas como dependientes, no han sido reconocidas como personas que se desplazan con sus propios derechos.

La feminización de los movimientos migratorios abriga la posibilidad de cambio en las relaciones de género, posibilita la apertura de nuevos espacios y la flexibilidad de los roles de género; sin embargo esto no está asegurado y existe un alto riesgo de reforzar la subordinación y jerarquizan de género. Por ejemplo, en los países de América Latina el sector doméstico es uno de los nichos laborales donde las trabajadoras migrantes tienen posibilidades reales de inserción económica. Esto ha producido un mercado compuesto por redes de mujeres que se desempeñan en ocupaciones que en la construcción social tradicional de género se reservan para las mujeres (como el cuidado, la atención y lo doméstico), generando una demanda de mano de obra barata en base a las identidades ancladas en las relaciones de género (CEPAL, 2006).

Esta realidad permite visualizar como se reproduce en el seno mismo de la sociedad las relaciones desiguales de género: varones y mujeres usan el orden genérico tradicional para su propio fin. La escena se arma de manera tal que la única posibilidad de empleo sea en las ocupaciones que el sistema patriarcal dispone tradicionalmente para varones y mujeres; en este contexto no nos sorprende que la migrante quiera mejorar su situación antes que desafiar al orden jerárquico. En otras palabras, la mejora de la vida de las mujeres emigrantes está en directa relación con el carácter asimétrico de las relaciones de género.

En este punto se entrecruza otra variable más: la situación de emigrante. Esto constituye una nueva condición de opresión que se suma a la género, vulnerando por partida doble a las mujeres: como inmigrante -y por tanto extranjera-, y como mujer -y por tanto doméstica y “no productiva”- que la dejará en evidentes desventajas frente a los varones y a otras mujeres. Otra desventaja la sufrirán lasmujeres inmigrantes maltratadas, quienes debido a la ausencia de redes familiares y sociales de apoyo, a la dependencia económica y afectiva del agresor, y al aislamiento tendrán grandes dificultades para salir de la situación de opresión. Otro problema lo tendrán aquellas mujeres que sean calificadas de “malas madres” por migrar: porque como es de esperar al hombre que emigra no se le recrimina abandonar su rol mientras que la mujer sí es cuestionada.

En síntesis, la feminización de la migración no ha significado grandes mejoras para las mujeres más allá de algunos beneficios individuales. Es necesario que las políticas de extranjería incluyan la perspectiva de género para poder abordar la realidad migrante de varones y mujeres con sus singularidades y necesidades.

La lucha por los derechos de las mujeres tiene un nuevo terreno donde disputarse.



BIBLIOGRAFIA:

-CEPAL: América Latina y el Caribe: migración internacional, derechos humanos y desarrollo
Capítulo IV: La migración femenina y la migración calificada, 2006
-Flores Cruz, R.: La migración femenina en América Latina
-Landry, V.; "Mujer, migración intrarregional e invisibilidad" .REVISTA NOMADíAS. Noviembre 2012, Número 16, 99-117
-Magliano, M.J.: Migración de mujeres bolivianas hacia Argentina: cambios y continuidades en las relaciones de género. , Amérique Latine Histoire et Mémoire. Les Cahiers ALHIM14 | 2007
- Morokvasi, M.:MIGRACIÓN, GÉNERO Y EMPODERAMIENTO . Puntos de Vista: Nº 9 / Género y Transnacionalismo, 2007
-Pizarro, J.: El mapa migratorio de America Latina y el Caribe, las mujeres y el género, CEPAL, 2003.
-VV/AA: Migración y Género. Organización Internacional para las Migraciones.  Asuntos de Género y Política Migratoria


por Julieta Evangelina Cano y María Laura Yacovino




No hay comentarios:

Publicar un comentario